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lunes, 13 de agosto de 2012

A/Att. Sra. Campos, defensora de la audiencia de Telecinco

Buenas tardes, sra. Campos:

El hecho de que cada uno tenga una opinión formada y diferente a la mía sobre la actuación de Juan Manuel Sánchez Gordillo en el saqueo de Mercadona, entra dentro de las libertades individuales.

Y es muy respetable, faltaría mas.

Sin embargo, escuchar a un personaje televisivo que se forra a costa de la audiencia desempleada que ve su programa como Mila Ximénez (a la que yo tenía como una persona cabal dentro de sus "abcesos de locura"), hacer apología del delito de asalto y, en sus propias palabras, del "necesario Golpe de estado" (término mas allá de lo desafortunado) es, cuanto menos, preocupante.

Justificar un hecho delictivo con otro de mayor relevancia es muy peligroso.

Puedo entender la preocupación de esta señora y de otros muchos españoles (entre los que me cuento) por la impunidad en la que se han movido gente como el señor Rato y demás camarilla de ladrones de guante blanco.

A mí, como ciudadano, también me indigna. Como a ella.

Ni uno ni otro sin su justo castigo por sus fechorías
Nunca le perdonaré al juez Garzón su falta de profesionalidad en la instrucción del caso Gürtel. Mi mayor felicidad hubiese sido que este señor hubiese dejado a un lado su afiliación política e ideológica y hubiese instruido el sumario con imparcialidad para que toda esta jauría de perros ladrones hubiesen acabado entre rejas.

No quiero que el Gobierno (ni este ni ninguno, sea del signo político que sea) indulte a chorizos institucionales que se han llevado el dinero de todos los españoles.

Ni quiero que acomodados burgueses como el Duque de Palma queden impunes de sus presuntas fechorías.

Y, de la misma manera, me niego a que el señor alcalde de Marinaleda quede impune de su colaboración en el delito del asalto a un supermercado. Por muy loable que pudiesen ser sus fines y sus inquietudes.

Tanto la señora Ximenez como otros contertulios que han apoyado tal acción, deberían reflexionar sobre las consecuencias de sus palabras.

Porque deberían saber que el director del Banco de Alimentos, nunca recibió oferta para recibir tales alimentos "expropiados"; ni los hubiese aceptado por ser obtenidos en la comisión de un delito, tal y como él ha declarado en diversos programas radiofónicos.

Tal vez, debería indagar adonde fueron a parar esos "simbólicos" kilos de comida. Y, tal vez, su opinión cambiase al respecto.

Y, tal vez, debería de indagar un poquito en lo que sucedió en el saqueo del supermercado Covirán de Torreblanca, 48 después de la acción del señor alcalde (y en nombre de su impunidad), y si esa acción también es disculpable por la existencia de chorizos de guante blanco.

Y, es posible, que su opinión sobre la "ocupación de tierras" cambiase también, si fuese a comprobar in situ cuantos garbanzos y guisantes se han plantado en los terrenos ocupados por el señor Sánchez Gordillo en la finca de Las Turquesillas.

Si bien es cierto que la desesperación puede llevar a una madre a hacer lo que sea por dar de comer a su hijo, como ha dicho la señora Padilla; también es cierto que esa madre debe de ser consciente de las consecuencias que pueden acarrear sus actos si es descubierta.

Con mas razón, debe de acatar esas consecuencias un señor que, ni es un padre desesperado; ni dudó en llamar a los medios de comunicación para hacer marketing de su "acto expropiatorio" en su beneficio publicitario; y, además, es un representante público electo que cobra su sueldo, incluso, de la aportación económica que, vía impuestos, hace el propietario de esa cadena de supermercados y de esa cajera que recibió un empujón violento por parte de uno de sus secuaces y a la que, por cierto, nadie (ni siquiera desde los sectores tradicionalmente más feministas de la izquierda) ha pedido disculpas ni ha defendido (Ay, Karmele, Karmele... ¿Dónde queda tu defensa de la mujer trabajadora?).

¿Cometería esa madre un robo a la luz del día y con las cámaras de televisión como testigos?

¿Acaso somos tan ingenuos de pensar que el señor alcalde no sabía de las consecuencias de sus acciones? ¿Por eso se refugia en su argumento del "yo no entré"? ¿Por eso se escuda en su condición de aforado?

No me imagino yo a Adolf Hitler diciendo "yo no fuí. Nunca pisé un campo de concentración. Tan solo monté una guerra como movimiento de distracción". (¡Que sí, que sí..! ¡Que ya se que esto es muy demagógico!)

Mire usted, sra. Campos: Yo mismo, sería el primero en aplaudir y promover una iniciativa del señor Sánchez Gordillo para hacer una colecta de alimentos para pobres. O la organización de un evento benéfico. O que se sentara a negociar con el dueño de Mercadona la manera en la que podrían colaborar de manera bilateral en paliar el hambre de los desfavorecidos. O solicitase una reunión para poder aprovechar los terrenos valdíos de Las Turquesillas y muchos otros para el provecho del pueblo.

En cualquiera de esas iniciativas, no solo aplaudiría, sino que iría de su mano para aportar mi grano de arena.

Pero la elección de la acción fácil, violenta, publicitaria y reaccionaria de la comisión de un hecho delictivo, no me parece loable.

Las grandes causas, no pueden cimentarse en hechos cometidos por la fuerza.

Por muy altruista y admirable que pueda ser el fin, ese medio nunca lo podría justificar.

Y, espero, que la señora Ximénez y demás compañeros que la han apoyado rectifiquen y tampoco lo apoyen.

Ni siquiera, con la excusa de que se han cometido otros delitos. Porque, realmente, mezclar un concepto con el otro, es mezclar churras con merinas.

Un saludo:

Germán  Senra

domingo, 12 de agosto de 2012

Carta abierta a @Pascual_Serrano

Estimado sr. Serrano:

Parece mentira que un tipo que, como usted, se tiene por un ser inteligente, haya escrito la sarta de gilipolleces que ha escrito en su blog.

Es preocupante, cuanto menos, leer que el trabajador debe de ponerse de parte del delincuente cuando se produce un asalto a unas instalaciones privadas, siempre y cuando venga con el carnet del partido o el sindicato de turno entre los dientes.

Porque, por mucho que usted lo quiera maquillar con la estupidez de la "expropiación", no deja de ser un asalto y un hecho delictivo.

Un hecho delictivo que practicaron una muchedumbre de gilipollas, al mando de otro gilipollas mayor aún, y auspiciado (y promovido) por otros gilipollas como usted desde los medios de comunicación.

Y digo lo de gilipollas, porque hay que ser muy tonto para, en aras de un ideal anacrónico, falaz y senil como la "lucha de clases" (concepto del que ustedes llenan sus orondas barrigas y que se preocupan de alimentar en los cerebros de los que, increíblemente, tienen un coeficiente mental menor que el de usted y su defendido Sánchez - Gordillo), justificar y promover la profanación de un espacio privado en el que, ni a usted ni a nadie, se le pone un cuchillo en el pecho para que entre y consuma; y propiedad de un ente empresarial del que, entre otros, come su admirado SAT, vía impuestos - subvenciones.

Y porque hay que ser muy tonto (pero tonto de baba y un ser vil y despreciable) para apelar a la visceralidad para hacer pasar a la víctima como culpable, sr. Serrano.

Es despreciable... Vomitivo... Repugnante...

Pero claro... ¿Desde cuando un comunista cree en la propiedad privada? (Siempre y cuando no sea la suya propia, claro... ¿Asaltamos su nevera y su despensa?) ¿En el respeto de los derechos universales? ¿A los derechos humanos?

A los delincuentes, cuando entran al asalto en un establecimiento, no se le pide su afiliciación política
, sr. Serrano. Se les hace frente, aunque se escuden en la cobardía de la muchedumbre.

Hubiese estado bien que esa cajera protagonista de su carta, hubiese sido su hija, madre o esposa.

Estaría bien comprobar hasta donde llegaría su cinismo, defendiendo a quien agreda a su familia.

¿Y si en ese empujón, esta chica hubiese caído al suelo y se hubiese abierto la cabeza? ¿Se imagina usted a sí mismo justificando que sólo ha sido un "daño colateral" de una "forma simbólica de reivindicación"?

¿Y si el "expropiador" fuera un yonqui armado con una navaja que le rebanase el cuello a su señora esposa/cajera ? ¿Lo defendería?

¿O miraría primero su cartera, a ver si lleva en ella el carnet de Izquierda Unida?

Con su carta, ¿se considera usted responsable del asalto producido anoche en otro supermercado en Torreblanca en el que (al grito de si puede Sánchez - Gordillo, nosotros también... ¡Viva el botellón de primera necesidad!) se llevaron artículos como dinero en efectivo, coñac, whisky y jamones de bellota?

Porque, claro, es de suponer que apoya usted este último asalto...

Ya ve, sr. Serrano, que de demagogos está el mundo lleno. Yo puedo, incluso, ser tan demagogo como usted.

Ya lo ha visto.

Por lo menos, ser libre de serlo mientras gente como su vanagloriado Sánchez - Gordillo y su recua de perros sarnosos totalitarios y asaltadores no sean los que gobiernen este país bajo el yugo bolchevique subvencionado.

Menos mal... Eso, no pasará nunca.

De momento, los descerebrados que les "dan su confianza" en las urnas, siguen siendo una minoría.

Y, aunque le joda y le duela, sr. Serrano, de momento España sigue siendo una democracia, no un "feliz régimen castrista" en el que se reparte la riqueza equitativamente entre todos los ciudadanos; libres de expresarse y pensar como quieran.

¿De verdad quiere usted eso?

Yo, sigo prefiriendo la imperfecta democracia capitalista en la que vivo en la que, incluso, los gilipollas tienen voz y voto.

Un saludo:

Germán Senra

miércoles, 8 de agosto de 2012

Carta abierta a Juan Manuel Sánchez - Gordillo

Estimado sr:

Ahora que me he aficionado a esto de las cartas abiertas, me dirijo a usted, eso sí, con toda la repugnancia que me suscita su sola imagen.

Pensé, por un momento, que las gilipolleces de Lucía Etxebarría no podían ser superadas.

Pero me equivoqué.

Veo, con sumo asombro, que el populismo de populacho que usted predica, cala entre algunos imbéciles que le rodean.

Al mas puro estilo de las SA de los años 20 y 30, se permite usted tomarse la "justicia social" por su mano y entrar, con premeditación, alevosía y violencia, en un supermercado en el que se ganan la vida los trabajadores que usted dice defender, para agredirles y comprometer sus puestos de trabajo.


Eso sí, previa llamada a los medios de comunicación para que dejaran constancia de su "acto solidario".

Atraca usted, como jefe de un comando ignominioso (espero que le procesen por pertenencia a banda criminal organizada), un establecimiento y lo justifica bajo el supuesto amparo de la "socialización de los alimentos de primera necesidad" (eso sí, para entregárselos a sus amigos okupas de la Corrala de San Lázaro), mientras amenaza con volver a perpetrar los hechos mientras llena sus bolsillos de manera abundante con los impuestos de todos los españoles.

Sánchez - Gordillo, en un acto de apoyo a los presos de ETA.
Pues bien, sr. Sánchez - Gordillo.

Siento informarle de que no es usted mas que un vulgar chorizo de barrio al que, espero, le caiga todo el peso de la ley.

Y no me sorprende en absoluto, de un tipo de su baja calaña intelectual y moral.

Sólo un filoterrorista que engañó durante meses al Estado cobrando dos sueldos en 1996 (eso sí, porque "no se dio cuenta", ¡ejem!) como usted es capaz de perpetrar estos hechos.

¿Qué pasaría si, ahora, a todos los andaluces en el paro a los que usted alude entrasen en las sedes de IU a "expropiar" todo lo "expropiable"?

¿Que le parecería si una jauría de perros sarnosos, como los que usted comanda, entrase en su casa y acojonase a su familia para "expropiarle" el contenido de su mas que segura, plena nevera, dejando a Misrain y Libertad con un ataque de ansiedad?

¿Por qué no le "expropia" a su amigo Méndez los Rolex y los dona a obras sociales?

¿Sería usted tan sumamente cínico como para justificarlo como "una manifestación simbólica del malestar popular"?

No podría esperar menos de un ser ruin e incoherente como usted que, a pesar de que se le llena la boca con el discursito facilón y demagógico de su "indisciplina de voto", mantiene en el poder a aquellos que han provocado la ruina en la que usted escuda sus actos delictivos.

Lo coherente, estimado señor, sería dimitir en el mismos momento en el que su agrupación parlamentaria decidió apoyar, "muy a su pesar", la investidura del sr. Griñán y ahorrarse la bufonada de su promesa en su toma de posesión.


Pero claro, tan en desacuerdo no estará con su partido, cuando el sr. LLamazares y el sr. Lara, le apoyan en esta "iniciativa", ¿verdad?

Pues no. Es mejor seguir cobrando del erario público, aun no estando de acuerdo con el "Estado represivo capitalista". La cosa es seguir llenando esa oronda panza que le adorna a costa de todos nosotros. Incluso, de aquellos que se levantan a trabajar en Mercadona, y a los que usted y sus huestes sedientas de sangre agredieron, sr. Sánchez - Gordillo.

Hay otras maneras de hacer las cosas. Véase Cáritas o Cruz Roja, que no se dedican a ir al asalto por los establecimientos y hacen una labor social que ni usted ni su partido político podrán hacer nunca porque habría menos que repartir entre ustedes en subvenciones.

Y, ahora, viene cuando usted se escuda en los demás. En el "yo no estaba dentro".

"Sólo distraía".

"Los otros roban mas".

Maldito cobarde...

Afronte las consecuencias de sus actos delictivos y déjese de gilipolleces.

Un saludo:

Germán Senra