Las opiniones expresadas en los comentarios de las entradas son personales e intransferibles y, para nada, son mi propia opinión, a no ser las firmadas por mi. Si quieres opinar, eres libre, pero con respeto hacia mis ideas. este es mi cortijo y no aceptaré insultos hacia mi persona, por lo que se moderarán siempre los comentarios.

viernes, 30 de marzo de 2012

El campeonato de los tontos útiles

Tontos útiles, los hay en todos lados.

Pero es que en la izquierda, con ese halo - tufillo de intelectuales poseedores de toda verdad universal, los tontos útiles, encima, son ridículos y, en la mayoría de los casos (véase el anuncio de Loewe) una banda de horteras.

Por poner dos ejemplos, ahí tenemos al progre de camiseta mugrienta Willy Toledo que, no contento con cerrar los bares de Madrid todas las noches, el último lo cerró a golpe de extintor, con el agravante de xenofobia, pues el propietario es peruano.

Cabe resaltar que este imbécil subvencionado va de intelectualoide influyente porque ha salido en un par de peliculitas de esa progres  pagadas con nuestros impuestos, incluyendo los que, seguramente, paga religiosamente el propietario del bar agredido.

Típico especimen de comunista acomodado, este indigente mental apoya vehementemente al terrorismo etarra. Lástima que, aprovechando que ahora está detenido por vándalo, no le procesen también por enaltecimiento del terrorismo.

Espero que este nuevo gobierno, deje de apoyar económicamente a proetarras castristas de esta calaña. Ni una subvención más para los vagos zejeros perroflautas.

El otro premio "tonto útil del año", es para el inefable Ricardo Martín (en dura pelea con la maléfica comisaria política María Antonia Iglesias I "la sectaria").

Este pseudoperiodista, asesino de la verdad, lejos de esconderse tras una farola para que no se le vea mucho tras su defensa acérrima del zapaterismo más vergonzoso, últimamente carga contra el Gobierno de Mariano Rajoy, haciéndole culpable de todos los males que azotan a España.

Aún así, espero con impaciencia sus apariciones televisivas porque, por lo menos, me hacen reír, de ridículas que son.

Y no solo a mí. Sólo hay que verle en sus colaboraciones para ver que, cada vez que abre la boca, las carcajadas que se producen entre el resto de los contertulios, son solo superables por el increíble humor de Los Clones.

A parte de manipulador, es mal educado, pues nunca habla mirando a la cara de la gente a la que se dirige, ni deja hablar a ningún compañero de mesa cuando sus tesis, una por una, son rebatidas con argumentos contundentes. Eso sí, hablando él con la "sabiduría infinita del dragón" aseverando mentiras con tal contundencia que las da por hechas, ciertas y contrastadas

Su última preocupación, no es el resultado de la huelga, ni los disturbios de Barcelona... ¡Es el coste que el despliegue policial de la Huelga General le ha supuesto al Estado!

Sólo un memo de  pobre intelecto puede ponerle precio a la seguridad de los ciudadanos.

Sr. Martín: El coste de que esto sea evitable: http://www.8tv.cat/8aldia/videos/brutal-agressio-dun-encaputxat-a-un-treballador-de-lestacio-de-sants/ (por desgracia este pobre hombre no pudo ser protegido), no tiene precio. Porque tenga usted en cuenta, que la cara que se interpone en la trayectoria de ese amable encapuchado, podría ser la de usted, su padre , madre, hijo o cualquier ser querido por usted. Entonces, sí, seguro que echaría de menos a la policía, ¿verdad?

Captura de imagen del vídeo referenciado en el texto:
Momento en el que el trabajador agrede con la cara en el puño
 al pobre piquete indefenso
Ni siquiera el precio de darle libertad a los piquetes para que campen a sus anchas y produzcan destrozos por valor de muchos más miles de euros que el coste del despliegue policial o de que, incluso, alguno de esos descerebrados terroristas callejeros a los que usted disculpa y protege, pueda, incluso, llegar a matar a alguien, vale tanto como la seguridad de tener a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en la calle como garantes de la libertad.

Pero claro, como aquí nos la cogemos con papel de fumar, pues pasa lo que pasa, que a los pijoprogres como usted, la palabra facha le sale como un eructo infecto por la boca ante cualquier situación que su calenturiento y sectario cerebro procese como anticomunista que, por lo que se ve, es prácticamente todo.

De verdad que no le tengo odio. Mas bien lástima. Lo suyo, por grave, tiene que ser una patología importante.

Seguro.

No se puede ser tan mentiroso (y creérselo), sectario y pelota sin algún tipo de desorden intelectual.

El fósil del sindicatosaurio

Terminada la convocatoria de huelga, hay que hacer balance. Todo indica que ha sido el mayor fracaso del sindicalismo español.




El sindicalismo español, ha muerto.

Al menos el sindicalismo tal y como lo conocemos ahora.

Bajo la influencia del rencor acérrimo a un franquismo que tan solo la izquierda sigue avivando como medio de subsistencia, los sindicatos de clase (UGT y CCOO, para que no queden dudas), han terminado por disolverse en su espíritu victimista.

Desde la muerte del general Franco, los sindicatos siempre se han visto descolocados. Realmente, ya no tienen un enemigo al que enfrentarse y la globalización de las ideologías han hecho que la afirmación de que todo obrero debe de ser de izquierdas se ha tornado, como mínimo, poco riguroso y discutible.

El sindicalismo español, desde la implantación del sistema democrático, nunca ha sido un movimiento por y para los trabajadores. Durante estos últimos 37 años (en mayor medida desde hace 3 - 4), se han convertido en el brazo ejecutor de las políticas de los partidos de izquierda.

Y se nota.

Los sindicatos hacen, o pretenden hacer, política a costa de los derechos de los trabajadores. Su manera de hacer, con su inmovilismo, se ha convertido en una máquina de generar paro y pobreza. Es normal. Cuantos más afiliados "víctimas del sistema" haya, más poderosos son ellos. Todos conocemos representantes sindicales que se han vendido al "empresario represor" en beneficio de sus intereses, tanto individuales como sindicales ¿Qué no serán capaces de hacer sus líderes?

Si es que no se puede estar pidiendo pan con el estómago lleno de caviar. Pero ellos, los líderes sindicales, no lo entienden y, aprovechando sus soflamas incendiarias, nos intentan tomar por tontos en su "lucha de clases" y su "lucha ante el capital" cuando son los primeros que han sucumbido al vil metal.
Evolución de las subvenciones a los sindicatos antes y durante la época Zapatero

Y, aunque nos sigan tomando por gilipollas, los ciudadanos nos damos cuenta y, por mucho que nos intenten convencer con panfletos y slogans de los años 30, los hemos visto a diario de la mano (y la chequera) de los ineptos que nos han llevado a la situación actual sin hacer nada por los más de 3000 trabajadores que se quedaban sin trabajo a diario durante los últimos tres años. Esos mismos ineptos que, al modo de un pirómano que tras incendiar un monte quiere apagar el fuego y acusa al bombero, hoy echan balones fuera, llaman a la movilización e intentan ganar por, el método que sea (todo vale: violencia callejera, mitines a menores...) lo que legítimamente han perdido en las urnas.

Hoy, los sindicalistas de clase (alta) exigen una negociación con el Gobierno para... ¿Para que?

Extrañamente, se sienten legitimados, no se sabe muy bien en base a qué, para negociar acuerdos legislativos.

Pues va a ser que no, señores sindicalistas.

El poder legislativo y ejecutivo corresponde al Congreso de los Diputados, exclusivamente.

Mal que les pese, ustedes ni cuentan ni existen. Ustedes, no son políticos. Y, si quieren serlo, afiliense a un partido y dejen de prostituir el espíritu de lo que debe de ser un buen sindicato: La defensa de los derechos de los trabajadores.

Con movilizaciones como las de ayer, tan solo buscan desestabilizar el sistema en beneficio de sus gurús intelectuales y sus partidos matriz. Lo que, en cualquier diccionario o manual de democracia, se denomina GOLPE DE ESTADO.

Golpe de Estado, perpetrado por los piquetes y las brigadas de ultraizquierda que, en cada convocatoria de huelga, intentan someter a sus "compañeros" por orden de los líderes sindicales con la coacción, el insulto y las agresiones físicas.

Pero es que la ciudadanía, ha madurado mucho más que los sindicatos. Éstos siguen anquilosados en  el 36 y, aquellos, ya viven en el siglo XXI.

Por eso, los trabajadores, les han (hemos) dado la espalda.

Porque sólo viven para ellos y no para los intereses generales de los trabajadores.

Porque han vendido las almas de los parados por un puñado de monedas.

Porque apoyaron, idearon y jalearon las (no) medidas de los que crearon el paro.

Porque ellos crearon el problema que hoy utilizan para justificar sus movilizaciones interesadas.

Y, sobre todo, porque, de tanto tomar por imbéciles a los ciudadanos, han terminado por darse cuenta cuánto los han utilizado en beneficio de sus vacaciones de lujo, sus Rolex y sus mariscadas.


"Un paso atrás, ni para coger impulso", dicen ellos.

Yo les digo, den un paso adelante, modernícense, trabajen por y para los trabajadores y dejen la política para los políticos...

O dejen un bonito fósil de sindicatosaurio.


martes, 27 de marzo de 2012

De los piquetes informativos y la represión sindical

Piquete informativo: Dícese del grupo de personas que, en el ejercicio de su derecho a la huelga, informan pacíficamente de los motivos de ésta a los trabajadores que quieren ejercer su derecho al trabajo, para intentar convencerlos de que se unan a su causa.





Mas o menos, esa es la teoría, aunque todos sabemos que, en la práctica, las maniobras de estos piquetes son, de todo, menos pacíficas e informativas.

Desde siempre, los piquetes han sido un elemento represivo sindical, no para convencer, sino para obligar mediante medios violentos a los trabajadores y empresarios a unirse a su causa.

Actúan como verdaderos secuestradores de la libertad individual, llegando a insultar y a agredir a los trabajadores que no están por la labor de apoyar sus reivindicaciones.

En pleno siglo XXI, en plena era de la información global, los piquetes son un sinsentido. Todos los trabajadores están (estamos) informados sobre la realidad social, los motivos de la huelga y tenemos una opinión formada sobre nuestra participación en los actos reivindicativos. No hace falta, señores sindicalistas, que me esperen a la puerta de mi trabajo para convencerme... porque no me van a encontrar.

Y no me van a encontrar porque ustedes me dejaron abandonado cuando perdí mi puesto de trabajo durante el gobierno del infame incompetente. Mientras 5.200.000 de personas nos veíamos abocados al paro y a la desesperación, ustedes estaban de crucero, comprendo relojes de lujo y poniéndose tiesos de marisco a costa de mi (nuestro) sudor.

Ustedes, señores represores de la libertad, renunciaron a representarme entonces y, ahora, no quiero que me representen, sólo con el objetivo de mantener sus privilegios económicos.

Ustedes renegaron de mí hace un año. Me traicionaron. Me vendieron por un puñado de euros en plena orgía de despidos.

Yo, hoy les repudio.

Ni 50.000 piquetes informativos ni 50.000 consignas guerracivilistas podrán hacer que mañana me lleve un mendrugo de pan a la boca. Ustedes nos dejaron abandonados a nuestra suerte y hoy nos llaman "compañeros" porque nos necesitan. Por eso hoy mencionan mi nombre y el de otros 5.200.000 trabajadores que el día 29, por no tener, no tendremos ni derecho a huelga. Ni siquiera tendremos el derecho a escuchar las razones que sus piquetes represivos exhiban para convencerme de que no entre a trabajar.

 El viernes, ya seremos historia para ustedes. Seremos un número perdido en un titular de periódico que utilizarán para seguir de crucero y de mariscada en restaurantes de lujo. Seremos uno más en una estadística con la que justificar su existencia parásita y miserable.

Mientras recompensan a sus "piquetes informativos" la represión y los servicios prestados a la causa con un puesto de liberado sindical pagado por todos los contribuyentes, yo pasaré, de nuevo a ser lo que fuí hace un año: uno más entre 5.200.000.

Así que "compañeros": el día 29, conmigo no contéis.

lunes, 26 de marzo de 2012

Una reflexión sobre las Elecciones andaluzas

Aquí os dejo una reflexión muy interesante de Edgar Nieto (un tipo normal como tú y como yo madrileño, afincado en Granada), a propósito de la ley electoral y los resultados de las Elecciones andaluzas.


Esta texto está tomado literalmente de un grupo de debate de facebook sobre la situación de la España actual. Me parece una opinión muy bien estructurada y argumentada sobre la actualidad más rabiosa:


"Es lo que pasa con la ley electoral que tenemos, pero esta vez hay que preguntarse a dónde han ido los más de 400.000 votos que el PP ha perdido en estas elecciones y que los han echado muy en falta. La inacción del PP, eso que llaman el Arriolismo, le sirvió en las generales porque vota toda España pero ya hemos visto que, en las regiones, donde el político está mucho más cerca del ciudadano, la izquierda resulta vencedora porque tiene un discurso populista que cala mucho en cierta parte de la población y el PP, al menos con el programa y la campaña que llevaba, no ha calado lo suficiente.
Aquí llevan 3 décadas con un modelo de vida promovido por la izquierda (y pagado por el resto de España y por Europa) que es muy difícil de cambiar mientras haya dinero para conservar la clientela.

De todas maneras no entiendo muy bien (o quizá lo entiendo demasiado bien) la mentalidad democrática española pues muchos, por lo que veo, pasan de votar al PSOE para votar IU que, salvo raras excepciones, es como votar a una u otra cabeza del mismo Cerbero, lo cual es completamente inútil y, es más, es peor, porque ahora los políticos que gobiernen del PSOE tendrán que mantener a su propia clientela y, además, darle un cheque en blanco para mantener la de IU, lo que nos va a costar una millonada a no ser que endurezcan mucho esa fachada de Ley de Transparencia inútil que han sacado los del PP. En momentos así casi desearía tener un bipartidismo de verdad, donde no habría partidos satélite (la mayoría radicales/nacionalistas/independistas) y sólo tendríamos 2 versiones nacionales pero, claro está, la alternativa al catastrófico PSOE ha resultado un PP que no convence a nadie, que para nada parece que vaya a recortar donde debe recortar, que no tiene un plan nacional para hacer frente al despilfarro de las autonomías, que no va a hacer nada frente a las continuas reivindicaciones del independentismo catalán, etc, etc... Y al único aliado que puede que le eche una mano, aunque aún tiene que crecer mucho más, que es UPyD, y desde el primer momento lo ha despreciado y tratado peor que al PSOE porque es un partido que puede amenazar ese pseudobipartidismo... Pues vamos listos.

Lo que está claro es que Arenas tiene que dimitir ipso facto, un político incapaz de gobernar en 20 años si se queda esta legislatura, que es lo que parece, debería haber cambiado de oficio hacía mucho tiempo pero, ah claro, que se vive genial en la oposición, sólo tienes que preocuparte de jugar tu papel oponiéndote y criticando, no ir casi nunca al parlamento (excepto cuando hay subidas de sueldo, ahí todo el mundo va a votar y nadie se equivoca de botón), dar alguna rueda de prensa y cobrar una ingente cantidad de dinero, así da gusto perder unas elecciones, o no ganarlas para gobernar, que es lo mismo.

En definitiva, el PP tenía que haber hecho mucho más y, quizá, por qué no, son políticos al fin y al cabo, enfangarse en todo lo posible, prometer lo imprometible y mojarse mucho más de lo que se han mojado con el único fin de gobernar. Es lo que hacen los otros y ahí lo vemos: cuando tienes un discurso que conecta con la gente, los escaños (que no los votos) suelen venir solos y eso es lo que no hace el PP, conectar con la gente y, sobre todo, aquí en Andalucía y en, valga la redundancia, el medio rural.
 "

Resaca

La resaca de la noche electoral en Asturias y Andalucía, nos deja un panorama difícil de lidiar por parte de todas las formaciones políticas.


Por un lado, un PP que debe coser con hilo de seda su relación con el Foro Asturias de Álvarez Cascos. Su flirteo añejo con el PSOE para forzar un adelanto electoral, puede llegar a ser una bomba de relojería que les estalle en las manos, y mas, sabiendo del carácter del líder de Foro.

Por otro lado, la difícil situación en la que queda Javier Arenas tras ganar las elecciones en Andalucía, pero sin la mayoría suficiente para gobernar.

En mi opinión, todo lo que sea no gobernar, debería ser considerada una derrota (y mas en la situación favorable que, para sus intereses electorales, hay en Andalucía). Por ello, mi criterio es que Arenas debería dejar paso a nuevas ideas y nuevos líderes en la cúpula del PP andaluz.

El PSOE, lejos de hacer una autocrítica constructiva sobre el varapalo electoral que se han llevado en el sur, se regodea en la posibilidad de que José Griñán, asociándose con la IU radical, pueda volver a gobernar.

La legitimidad del Griñán, a mi parecer, está en entredicho. Nunca un político ha gobernado dos legislaturas sin haber ganado su elección en las urnas. Pepe Griñán nunca ha sido la opción más votada por los andaluces.

Algo huele a podrido en el sistema.

No seré yo quien juzgue si los andaluces han hecho bien o mal en su elección. Tendrán, durante cuatro años, lo que han elegido. Como dice Salvador Sostres en su columna de hoy en el diario El Mundo, "La próxima vez que los andaluces se quejen de aparecer en las series de televisión como conserjes, paletas y paletos, habrá que mandarles un fax con estos resultados" . Luego no tendrán motivo de queja si las cosas salen mal, si la corrupción se generaliza (más) y si la juez Alaya tira de la manta lo suficiente como para que la mierda que haya debajo salpique a Griñán y su caterva de estómagos agradecidos.

Pero, si hay algo incomprensible en estas elecciones, es el giro hacia la radicalización del voto de izquierda moderado de parte del electorado que, lejos de ser un voto de castigo al PSOE, ha sido un giro hacia una posible radicalización de la política de izquierdas que ha llevado a los andaluces a una situación de paro, pobreza y corrupción insostenibles. Esos votantes tendrán que esperar cuatro años para enmendar su error.

Dicho esto, el gran derrotado de la noche es el UPyD de Rosa Díez y su candidato Martín de la Herrán, que no ha sabido pescar en el río revuelto de la corrupción y los escándalos del PSOE para conseguir representación en el parlamento andaluz. Los socialistas andaluces han decidido girar más a la izquierda para, incomprensiblemente, otorgar de igual manera el gobierno a aquel al que habían retirado su voto, pero ahora, con un socio de gobierno peligroso.

Los votantes fieles y los dirigentes de IU, si son inteligentes, deben de darse cuenta de que estos, por otro lado, magníficos resultados electorales (producto del voto advenedizo del "sociata de toda la vida") son, en realidad, pan para hoy y hambre para mañana. Algún día, esa masa votante descontenta con la corrupción en el PSOE, volverán a darle su confianza, tal y como ha sucedido históricamente y volverán a reducir a IU al partido marginal y anecdótico que era no hace mucho tiempo bajo el mando de Gaspar Llamazares.

lunes, 12 de marzo de 2012

Pánico

Tras el fracaso de las convocatorias del 11M, la izquierda debería, muy mucho, replantearse su estrategia política





Aún no han pasado ni 100 días de la toma de posesión de Mariano Rajoy y del ascenso democrático al poder del PP y los primeros síntomas del histórico acoso y derribo al que se le somete desde la izquierda empiezan a brotar.

De todos es bien sabido que la derecha española nunca se ha caracterizado por saber hacer marketing de sus ideas. Basan todo en sus hechos y, aunque se ha demostrado que tienen una capacidad infinitamente superior para gobernar, parece que sufra de un complejo de "facherío" ante la izquierda que, a veces, puede ser irritante.

Bien haría Mariano Rajoy en hacerse con los servicios de algún buen profesional de la comunicación que acercase al PP a la ciudadanía y rompiese el monoplio de la desinformación y la incultura que hay en este país, que está en manos del PSOE.

Como ya dije en otros artículos, la derecha española debe de sentirse orgullosa de ser mucho más progresista que la propia izquierda. Ha sabido avanzar con los tiempos, conviertiéndose, desde su re-fundación por José María Aznar, en un partido moderno, con proyección y sobradamente preparado para gobernar.

Ciertamente, el PP se ha convertido, para bien o para mal (según desde el prisma de la realidad que cada uno maneje), en el único partido que aglutina el sentimiento nacional de amor a la patria y del bien común. De ahí sus vuelcos electorales cuando viene mal dadas, porque es el único partido que puede aglutinar el sentimiento de que hay que tirar del carro todos juntos. Hasta los votantes de la izquierda lo saben.

Y debería de aprovechar ese tirón de partido nacional, serio y responsable para acercarse a la gente y a la cultura (de la que la izquierda se cree poseedora absoluta, como si no hubiese grandes pensadores de derechas).

Al contrario que el PSOE, que se siente tan cómodo en su papel de dedo acusador que hasta cuando  gobiernan hacen oposición, el PP ha dado un paso adelante para sacarnos de la crisis. Los españoles y españolas (no se me vayan a enfadar las feministas), les dimos nuestro voto mayoritario con la esperanza de que Mariano Rajoy cumpliese sus promesas electorales e iniciara una profunda reforma de la sociedad española, tan urgente como necesaria. Sabíamos que estas reformas llegarían y, a algunos, nos parecen, todavía, insuficientes.

La reforma laboral se antoja como, tan sólo, un primer paso hacia un futuro más estable. Una legislación que nos equipara con nuestros vecinos europeos, como esta, debería de enorgullecernos. Y, sin ser ni de lejos una reforma tan profunda como la que se produjo en Alemania de la mano de los propios sindicatos y la derecha de Angela Merkel, se antoja como la base sobre la que cimentar la reacción necesaria de nuestro país ante la adversidad.

Espero que pronto lleguen las reformas estructurales sobre el modelo productivo, la ley de transparencia, la eliminación de la liquidación del IVA hasta su cobro y los pagos pendientes del sector público a las pymes y autónomos.

¿Acaso eso no es proteger el empleo? ¿Acaso el dinero no debe de estar en manos del tejido empresarial productivo de este país? Los sindicatos de clase deberían ser conscientes de que, también, el empresario debe de ser protegido, al igual que el trabajador. Sin el tejido empresarial no hay empleo ni recuperación económica posible. El empresario, no es el enemigo. Es el compañero de viaje necesario para la creación de empleo y riqueza.

¿Acaso conocemos alguna empresa que pueda funcionar sin sus trabajadores?

No entiendo ese miedo a los despidos cuando en este país hay 5.400.000 personas que no pueden ser despedidas y de los que, ni aún ahora, los sindicatos se preocupan.

Entre la izquierda española se está extendiendo un tsunami de pánico ante lo que puede venir. Pero no ante las adversidades sociales, sino ante el posible triunfo del PP en las elecciones andaluzas y el éxito, una vez más, de sus políticas económicas.

Ese posible éxito pondría al socialismo español al borde del abismo más oscuro, preparado para autofagocitarse y ser defecado por el más infame sumidero de la historia. El PSOE se está destruyendo a sí mismo en unos ideales más propios de los años 20 que de la modernidad del siglo XXI; dejando como exponente de la izquierda alternativa a la UPyD de Rosa Díez, que espera, frotándose las manos, con la caña bien cebada para pescar en el río revuelto de la izquierda moderada descontenta y desilusionada con el PSOE y que no está dispuesta a alinearse con aquellos que ven como alternativa el incendio de las calles.