Las opiniones expresadas en los comentarios de las entradas son personales e intransferibles y, para nada, son mi propia opinión, a no ser las firmadas por mi. Si quieres opinar, eres libre, pero con respeto hacia mis ideas. este es mi cortijo y no aceptaré insultos hacia mi persona, por lo que se moderarán siempre los comentarios.

lunes, 13 de agosto de 2012

A/Att. Sra. Campos, defensora de la audiencia de Telecinco

Buenas tardes, sra. Campos:

El hecho de que cada uno tenga una opinión formada y diferente a la mía sobre la actuación de Juan Manuel Sánchez Gordillo en el saqueo de Mercadona, entra dentro de las libertades individuales.

Y es muy respetable, faltaría mas.

Sin embargo, escuchar a un personaje televisivo que se forra a costa de la audiencia desempleada que ve su programa como Mila Ximénez (a la que yo tenía como una persona cabal dentro de sus "abcesos de locura"), hacer apología del delito de asalto y, en sus propias palabras, del "necesario Golpe de estado" (término mas allá de lo desafortunado) es, cuanto menos, preocupante.

Justificar un hecho delictivo con otro de mayor relevancia es muy peligroso.

Puedo entender la preocupación de esta señora y de otros muchos españoles (entre los que me cuento) por la impunidad en la que se han movido gente como el señor Rato y demás camarilla de ladrones de guante blanco.

A mí, como ciudadano, también me indigna. Como a ella.

Ni uno ni otro sin su justo castigo por sus fechorías
Nunca le perdonaré al juez Garzón su falta de profesionalidad en la instrucción del caso Gürtel. Mi mayor felicidad hubiese sido que este señor hubiese dejado a un lado su afiliación política e ideológica y hubiese instruido el sumario con imparcialidad para que toda esta jauría de perros ladrones hubiesen acabado entre rejas.

No quiero que el Gobierno (ni este ni ninguno, sea del signo político que sea) indulte a chorizos institucionales que se han llevado el dinero de todos los españoles.

Ni quiero que acomodados burgueses como el Duque de Palma queden impunes de sus presuntas fechorías.

Y, de la misma manera, me niego a que el señor alcalde de Marinaleda quede impune de su colaboración en el delito del asalto a un supermercado. Por muy loable que pudiesen ser sus fines y sus inquietudes.

Tanto la señora Ximenez como otros contertulios que han apoyado tal acción, deberían reflexionar sobre las consecuencias de sus palabras.

Porque deberían saber que el director del Banco de Alimentos, nunca recibió oferta para recibir tales alimentos "expropiados"; ni los hubiese aceptado por ser obtenidos en la comisión de un delito, tal y como él ha declarado en diversos programas radiofónicos.

Tal vez, debería indagar adonde fueron a parar esos "simbólicos" kilos de comida. Y, tal vez, su opinión cambiase al respecto.

Y, tal vez, debería de indagar un poquito en lo que sucedió en el saqueo del supermercado Covirán de Torreblanca, 48 después de la acción del señor alcalde (y en nombre de su impunidad), y si esa acción también es disculpable por la existencia de chorizos de guante blanco.

Y, es posible, que su opinión sobre la "ocupación de tierras" cambiase también, si fuese a comprobar in situ cuantos garbanzos y guisantes se han plantado en los terrenos ocupados por el señor Sánchez Gordillo en la finca de Las Turquesillas.

Si bien es cierto que la desesperación puede llevar a una madre a hacer lo que sea por dar de comer a su hijo, como ha dicho la señora Padilla; también es cierto que esa madre debe de ser consciente de las consecuencias que pueden acarrear sus actos si es descubierta.

Con mas razón, debe de acatar esas consecuencias un señor que, ni es un padre desesperado; ni dudó en llamar a los medios de comunicación para hacer marketing de su "acto expropiatorio" en su beneficio publicitario; y, además, es un representante público electo que cobra su sueldo, incluso, de la aportación económica que, vía impuestos, hace el propietario de esa cadena de supermercados y de esa cajera que recibió un empujón violento por parte de uno de sus secuaces y a la que, por cierto, nadie (ni siquiera desde los sectores tradicionalmente más feministas de la izquierda) ha pedido disculpas ni ha defendido (Ay, Karmele, Karmele... ¿Dónde queda tu defensa de la mujer trabajadora?).

¿Cometería esa madre un robo a la luz del día y con las cámaras de televisión como testigos?

¿Acaso somos tan ingenuos de pensar que el señor alcalde no sabía de las consecuencias de sus acciones? ¿Por eso se refugia en su argumento del "yo no entré"? ¿Por eso se escuda en su condición de aforado?

No me imagino yo a Adolf Hitler diciendo "yo no fuí. Nunca pisé un campo de concentración. Tan solo monté una guerra como movimiento de distracción". (¡Que sí, que sí..! ¡Que ya se que esto es muy demagógico!)

Mire usted, sra. Campos: Yo mismo, sería el primero en aplaudir y promover una iniciativa del señor Sánchez Gordillo para hacer una colecta de alimentos para pobres. O la organización de un evento benéfico. O que se sentara a negociar con el dueño de Mercadona la manera en la que podrían colaborar de manera bilateral en paliar el hambre de los desfavorecidos. O solicitase una reunión para poder aprovechar los terrenos valdíos de Las Turquesillas y muchos otros para el provecho del pueblo.

En cualquiera de esas iniciativas, no solo aplaudiría, sino que iría de su mano para aportar mi grano de arena.

Pero la elección de la acción fácil, violenta, publicitaria y reaccionaria de la comisión de un hecho delictivo, no me parece loable.

Las grandes causas, no pueden cimentarse en hechos cometidos por la fuerza.

Por muy altruista y admirable que pueda ser el fin, ese medio nunca lo podría justificar.

Y, espero, que la señora Ximénez y demás compañeros que la han apoyado rectifiquen y tampoco lo apoyen.

Ni siquiera, con la excusa de que se han cometido otros delitos. Porque, realmente, mezclar un concepto con el otro, es mezclar churras con merinas.

Un saludo:

Germán  Senra

domingo, 12 de agosto de 2012

Carta abierta a @Pascual_Serrano

Estimado sr. Serrano:

Parece mentira que un tipo que, como usted, se tiene por un ser inteligente, haya escrito la sarta de gilipolleces que ha escrito en su blog.

Es preocupante, cuanto menos, leer que el trabajador debe de ponerse de parte del delincuente cuando se produce un asalto a unas instalaciones privadas, siempre y cuando venga con el carnet del partido o el sindicato de turno entre los dientes.

Porque, por mucho que usted lo quiera maquillar con la estupidez de la "expropiación", no deja de ser un asalto y un hecho delictivo.

Un hecho delictivo que practicaron una muchedumbre de gilipollas, al mando de otro gilipollas mayor aún, y auspiciado (y promovido) por otros gilipollas como usted desde los medios de comunicación.

Y digo lo de gilipollas, porque hay que ser muy tonto para, en aras de un ideal anacrónico, falaz y senil como la "lucha de clases" (concepto del que ustedes llenan sus orondas barrigas y que se preocupan de alimentar en los cerebros de los que, increíblemente, tienen un coeficiente mental menor que el de usted y su defendido Sánchez - Gordillo), justificar y promover la profanación de un espacio privado en el que, ni a usted ni a nadie, se le pone un cuchillo en el pecho para que entre y consuma; y propiedad de un ente empresarial del que, entre otros, come su admirado SAT, vía impuestos - subvenciones.

Y porque hay que ser muy tonto (pero tonto de baba y un ser vil y despreciable) para apelar a la visceralidad para hacer pasar a la víctima como culpable, sr. Serrano.

Es despreciable... Vomitivo... Repugnante...

Pero claro... ¿Desde cuando un comunista cree en la propiedad privada? (Siempre y cuando no sea la suya propia, claro... ¿Asaltamos su nevera y su despensa?) ¿En el respeto de los derechos universales? ¿A los derechos humanos?

A los delincuentes, cuando entran al asalto en un establecimiento, no se le pide su afiliciación política
, sr. Serrano. Se les hace frente, aunque se escuden en la cobardía de la muchedumbre.

Hubiese estado bien que esa cajera protagonista de su carta, hubiese sido su hija, madre o esposa.

Estaría bien comprobar hasta donde llegaría su cinismo, defendiendo a quien agreda a su familia.

¿Y si en ese empujón, esta chica hubiese caído al suelo y se hubiese abierto la cabeza? ¿Se imagina usted a sí mismo justificando que sólo ha sido un "daño colateral" de una "forma simbólica de reivindicación"?

¿Y si el "expropiador" fuera un yonqui armado con una navaja que le rebanase el cuello a su señora esposa/cajera ? ¿Lo defendería?

¿O miraría primero su cartera, a ver si lleva en ella el carnet de Izquierda Unida?

Con su carta, ¿se considera usted responsable del asalto producido anoche en otro supermercado en Torreblanca en el que (al grito de si puede Sánchez - Gordillo, nosotros también... ¡Viva el botellón de primera necesidad!) se llevaron artículos como dinero en efectivo, coñac, whisky y jamones de bellota?

Porque, claro, es de suponer que apoya usted este último asalto...

Ya ve, sr. Serrano, que de demagogos está el mundo lleno. Yo puedo, incluso, ser tan demagogo como usted.

Ya lo ha visto.

Por lo menos, ser libre de serlo mientras gente como su vanagloriado Sánchez - Gordillo y su recua de perros sarnosos totalitarios y asaltadores no sean los que gobiernen este país bajo el yugo bolchevique subvencionado.

Menos mal... Eso, no pasará nunca.

De momento, los descerebrados que les "dan su confianza" en las urnas, siguen siendo una minoría.

Y, aunque le joda y le duela, sr. Serrano, de momento España sigue siendo una democracia, no un "feliz régimen castrista" en el que se reparte la riqueza equitativamente entre todos los ciudadanos; libres de expresarse y pensar como quieran.

¿De verdad quiere usted eso?

Yo, sigo prefiriendo la imperfecta democracia capitalista en la que vivo en la que, incluso, los gilipollas tienen voz y voto.

Un saludo:

Germán Senra

miércoles, 8 de agosto de 2012

Carta abierta a Juan Manuel Sánchez - Gordillo

Estimado sr:

Ahora que me he aficionado a esto de las cartas abiertas, me dirijo a usted, eso sí, con toda la repugnancia que me suscita su sola imagen.

Pensé, por un momento, que las gilipolleces de Lucía Etxebarría no podían ser superadas.

Pero me equivoqué.

Veo, con sumo asombro, que el populismo de populacho que usted predica, cala entre algunos imbéciles que le rodean.

Al mas puro estilo de las SA de los años 20 y 30, se permite usted tomarse la "justicia social" por su mano y entrar, con premeditación, alevosía y violencia, en un supermercado en el que se ganan la vida los trabajadores que usted dice defender, para agredirles y comprometer sus puestos de trabajo.


Eso sí, previa llamada a los medios de comunicación para que dejaran constancia de su "acto solidario".

Atraca usted, como jefe de un comando ignominioso (espero que le procesen por pertenencia a banda criminal organizada), un establecimiento y lo justifica bajo el supuesto amparo de la "socialización de los alimentos de primera necesidad" (eso sí, para entregárselos a sus amigos okupas de la Corrala de San Lázaro), mientras amenaza con volver a perpetrar los hechos mientras llena sus bolsillos de manera abundante con los impuestos de todos los españoles.

Sánchez - Gordillo, en un acto de apoyo a los presos de ETA.
Pues bien, sr. Sánchez - Gordillo.

Siento informarle de que no es usted mas que un vulgar chorizo de barrio al que, espero, le caiga todo el peso de la ley.

Y no me sorprende en absoluto, de un tipo de su baja calaña intelectual y moral.

Sólo un filoterrorista que engañó durante meses al Estado cobrando dos sueldos en 1996 (eso sí, porque "no se dio cuenta", ¡ejem!) como usted es capaz de perpetrar estos hechos.

¿Qué pasaría si, ahora, a todos los andaluces en el paro a los que usted alude entrasen en las sedes de IU a "expropiar" todo lo "expropiable"?

¿Que le parecería si una jauría de perros sarnosos, como los que usted comanda, entrase en su casa y acojonase a su familia para "expropiarle" el contenido de su mas que segura, plena nevera, dejando a Misrain y Libertad con un ataque de ansiedad?

¿Por qué no le "expropia" a su amigo Méndez los Rolex y los dona a obras sociales?

¿Sería usted tan sumamente cínico como para justificarlo como "una manifestación simbólica del malestar popular"?

No podría esperar menos de un ser ruin e incoherente como usted que, a pesar de que se le llena la boca con el discursito facilón y demagógico de su "indisciplina de voto", mantiene en el poder a aquellos que han provocado la ruina en la que usted escuda sus actos delictivos.

Lo coherente, estimado señor, sería dimitir en el mismos momento en el que su agrupación parlamentaria decidió apoyar, "muy a su pesar", la investidura del sr. Griñán y ahorrarse la bufonada de su promesa en su toma de posesión.


Pero claro, tan en desacuerdo no estará con su partido, cuando el sr. LLamazares y el sr. Lara, le apoyan en esta "iniciativa", ¿verdad?

Pues no. Es mejor seguir cobrando del erario público, aun no estando de acuerdo con el "Estado represivo capitalista". La cosa es seguir llenando esa oronda panza que le adorna a costa de todos nosotros. Incluso, de aquellos que se levantan a trabajar en Mercadona, y a los que usted y sus huestes sedientas de sangre agredieron, sr. Sánchez - Gordillo.

Hay otras maneras de hacer las cosas. Véase Cáritas o Cruz Roja, que no se dedican a ir al asalto por los establecimientos y hacen una labor social que ni usted ni su partido político podrán hacer nunca porque habría menos que repartir entre ustedes en subvenciones.

Y, ahora, viene cuando usted se escuda en los demás. En el "yo no estaba dentro".

"Sólo distraía".

"Los otros roban mas".

Maldito cobarde...

Afronte las consecuencias de sus actos delictivos y déjese de gilipolleces.

Un saludo:

Germán Senra

domingo, 29 de julio de 2012

Carta abierta a Lucía Etxebarría

Estimada señora Etxebarría:


Cuando alguien dice una gilipollez, pues no deja de ser un gilipollas.


Y, si hubiese un premio a la gilipollez, tal vez deberían darle dos estatuillas: Una por gilipollas; y otra por si la pierde.


Y me dirá usted ¿A qué viene esto?


Pues muy sencillo. Por la gilipollez que tuvo la osadía de decir anoche en el programa "El Gran Debate", de Telecinco.


Comparar "esto" con Scarlett Johansson,
sí debería estar reflejado en el código penal
Porque, es evidente, afirmar que la gente con espina bífida "no es derecho a la vida" (sic), es una soberana gilipollez, que solo podría ser  parida por la mente enferma de un ser despreciable (y gilipollas) como usted, cuyo mérito mas loable es el de haberle enseñado las tetas a media humanidad en Facebook, puesto que es de lo poco parido por usted que conocemos... Y eso porque las tetas no se pueden plagiar (bueno, a no ser que sea usted un genio del Photoshop, claro).


Y se lo digo, porque veo que usted no está muy puesta en el tema. Tal vez, debería darse una vuelta por la unidad de enfermos medulares del Hospital Vall D´Hebron de Barcelona y entrevistarse brevemente con cualquiera de sus facultativos, para darse cuanta del grado de gilipollez de su afirmación.


O, mejor, darse una vuelta por la sala de espera de dicha unidad y hablar con afectados y familiares de afectados por espina bífida. Tal vez, debería decirle a una de esas madres que allí esperan, que su hijo no es un caso claro de "derecho a la vida". Y que debería de haber muerto en el hospital porque son unos muertos de hambre.


Tal vez (solo tal vez, viendo su limitada capacidad de raciocinio y su indigencia ética e intelectual), aprendiese algo sobre valores familiares, sentimientos y, porque no, sobre la humanidad de la que usted carece y que, a la gente que lucha por su salud y la de los suyos, les sobra.


Hoy por hoy, doy gracias a Dios cada día porque mi suegra no fuese una progre desarrapada como usted y no decidiese meter a la que hoy es mi mujer en un frasco de formol para su estudio clínico.


Y le puedo garantizar que no es una familia con unas posibilidades económicas desmesuradas.


¿Qué quiere afirmar cuando dice que "Porque Maribel tiene dinero y es una persona excepcional, el niño ha sobrevivido; pero sino fuese así hubiese muerto en el hospital"?¿Acaso afirma usted que a los hijos malformados de los pobres se les deja morir en los hospitales públicos?¿Y si las lesiones no son incompatibles con la vida?¿Qué se hace?¿Se les remata en el paritorio?


¿Acaso mi suegra quiso y cuidó menos a su hija por no ser multimillonaria?


Mida usted bien sus palabras, sra. Etxebarría. Porque una cosa es defender el derecho a abortar de la mujer (en la que, incluso, podríamos estar de acuerdo en ciertos casos y con ciertos matices), y otra muy diferente es hacer apología del holocausto eugenésico, afirmando que una persona con problemas físicos, psíquicos o sensoriales "no es derecho a la vida", la cual es una idea que acerca, sospechosamente, al feminismo con el nazismo y el stalinismo chekista.


¿Usted qué defiende?


¿Que la mujer tenga el derecho a abortar cuando su hijo tenga una malformación?


¿O que la mujer debe de abortar cuando su hijo tenga una malformación?


Un saludo:


Germán Senra

jueves, 12 de julio de 2012

Nosotros, el pueblo

Ayer conocimos los recortes que, no por esperados, son menos dolorosos.




Se sabía: Rajoy iba a sacar la tijera de podar.


Todos lo sabíamos. Incluso antes de las elecciones.


Hoy, muchos, se hacen los sorprendidos. Se inquietan y ven una negra sombra en el horizonte. Les "coge por sorpresa".


Sube el IVA, nuevos impuestos grabarán los hidrocarburos, los funcionarios se quedan sin paga extra de navidad...


A mí es al primero que le duelen estos recortes. Perderé poder adquisitivo, todo costará mas y mi humilde pensión, me temo, se verá congelada en Enero.


Estos recortes me parecen, a todas luces, injustos y lesivos para los ciudadanos.


Pero, por desgracia, también los considero tan injustos y lesivos como necesarios.


La herencia recibida pesa. Y mucho.


Tenemos comprometido en nuestra deuda exterior el 92.1% del PIB. De un superávit del 2.4% en 2007, hemos pasado, en solo cuatro años, a un déficit del 11.4%. -13.8 puntos básicos en sólo cuatro años...


Para los que no entiendan esto, el ejemplo es claro. Es como si un mileurista tuviese que (muchos ya "tienen que") pagar 921€ al mes en préstamos... Y sigue tirando de tarjeta de crédito.


Es lo que tiene la política del gastar a manos llenas...


Estamos en plena recesión y una tasa de paro del 24%. En Diciembre, los parados de este país seremos 6.000.000.


El pago de las pensiones, las nóminas del sector público y las prestaciones, están comprometidas.


España es un país en quiebra...


Hoy, los recortes son tan necesarios como lo eran en 2007. Cuando se negó la crisis...


Cuando no se hizo absolutamente nada...


Cuando todo eran brotes verdes y un tejido financiero modélico, potente... ¡¡ENVIDIABLE!!


Cuando los estados que nos rodean en Europa tomaban, ya por entonces, medidas de ajuste en previsión de lo que se venía encima...


Cuando estábamos en la Champions League de la economía mundial...


Por entonces, se prometió el pleno empleo, la reforma estructural del modelo productivo, bombillas gratis... Una campaña electoral impecable de promesas que, se sabía, no se podrían llegar a hacer realidad. Los que hoy atacan a Rajoy por  su giro del programa electoral, excusaban a aquel que, ya por entonces, ni cumplió lo prometido ni puso remedio al desastre en ciernes.


La crisis (y su negación) sirvió como excusa para no hacer lo necesario para atajarla. Llegó la regresión, el déficit se disparó por no querer hacer, por motivos ideológicos, lo necesario para que hoy no estuviésemos como estamos: Había que gastar más y más... Tirar de tarjeta de crédito en los mercados internacionales.


Y no se hizo nada... NADA DE NADA para parar lo que se nos venía encima.


Hoy, los que atacan las medidas duras, agresivas y regresivas del actual gobierno han olvidado que esto se pudo hacer mucho antes, con sólo un poco de voluntad y capacitación política. Disculpan y aplauden a los que nos han traído hasta aquí. Sin un reproche ni ningún acto de autocrítica... Y con la disculpa de la "sorprendente crisis".


Todo nos coge por sorpresa...


Y, esos ajustes, hubiesen sido mucho más livianos y llevaderos.


Cuanto daño ha hecho en España la demagogia. El separatismo ideológico. El rencor histérico e histórico.


Hoy, esa división nos lleva a la tumba económica.


Y, mientras no seamos conscientes de que hay que dejar a un lado signos políticos, tendencias e ideales de libro adoctrinante; y no seamos capaces de ponernos a remar en la misma dirección, esto no se acabará nunca. La situación es de emergencia nacional. El caldo de cultivo perfecto para los anacronismos anarquistas . Para los radicalismos caducos...


Y, menos mal, que no estamos en los años 40, porque hubiese sido la excusa perfecta para un golpe de Estado.


Gracias a Dios, en eso sí, hemos evolucionado para bien.


La casta política de este país - TODOS - deben de poner freno al enfrentamiento, deben orden y sensatez en el Parlamento y dejar de ser serviles a las ideas y las doctrinas; y ponerse, de una puñetera vez, al servicio de los que realmente importamos:


NOSOTROS, EL PUEBLO.

Violencia callejera

Leo con aflicción y veo con espanto las crónicas y noticias relacionadas con el conflicto de la minería.


Siento enormemente que, entre los heridos, haya víctimas inocentes de las acciones violentas relacionadas con las protestas.

Me parece muy loable por parte de los trabajadores (del gremio que sea) que decidan protestar contra lo que consideran injusto y reclamar lo que consideren oportuno. Siempre que sea desde el respeto a la ley y a la libertad de los demás.
 
Sin embargo, me pregunto yo... ¿Qué debe de hacer la policía ante los violentos mezclados con los manifestantes?

Tras ver el arsenal que se les ha incautado a los detenidos ayer en Madrid, me pregunto si, realmente, todos aquellos demagogos que tachan a las fuerzas de seguridad del Estado de "asesinos" y "psicópatas" están en sus cabales.

No seré yo (Dios me libre) de ser el que afirme que toda esta basura violenta tiene algo que ver con los mineros, que quede claro.

De la misma manera, condeno firmemente los hechos violentos de estos días de atrás que, estos sí, han sido provocados por la idea marchita y caduca de que los derechos se exigen con barricadas, fuego y capuchas. Como en los años 30...

¿Acaso debería de pensar lo contrario? ¿Acaso debería de fiarme del talante pacífico y dialogante de un individuo que sale con un lanzacohetes y un pasamontañas de casa?

Quisiera pensar que no todos los mineros son así.

Quisiera pensarlo...

Pero también entiendo que, si alguien la lía a mamporros, quema contenedores de basura y hace de la calle un campo de batalla en una manifestación, sea detenido, incluso, con el uso de la fuerza en caso de ser necesario. Y apoyo totalmente la decisión de que, en estos casos, sea aplicada la ley antiterrorista.

Y entiendo perfectamente a todos aquellos que se apenan e indignan con la imagen de una niña con un impacto de una pelota de goma. Entiendo esa pena e indignación y la comparto.

Pero hay que entender que, ante tamaña explosión de violencia, la policía actúe con contundencia.

16 de los 18 detenidos de ayer no pertenecían al mundo minero. La mayoría tenían, ya, antecedentes por hechos similares.

Como ciudadano y como demócrata, condeno firmemente los hechos acaecidos. Pero con esa misma conciencia democrática, apoyo firmemente a la policía en su actuación para detener y poner ante los jueces a toda esta chusma que, parapetándose de manera cobarde y ruin tras los hijos de los trabajadores que libremente defienden lo que creen que es suyo, aprovechan la aglomeración para perpetrar sus fechorías.

Si yo hoy fuese el padre de esta niña, estaría muy enfadado, sí.

Pero no con el policía que disparó esa pelota de goma, sino con los hijos de puta que, para poder destacar y dar rienda suelta a sus instintos asesinos y violentos, usan a los trabajadores y sus familias (manifestación sí, manifestación también) como escudos humanos tras sus fechorías.

Y, a los sindicalistas, os digo: ¿De verdad queréis que sean estos elementos anarco-radicales los que os ayuden a defender los derechos de los trabajadores? ¿Son éstos, los elementos que darán credibilidad a vuestras protestas y propuestas? 

¿De verdad esta es la sociedad que queremos?

Depuren ustedes, señores representantes de la clase trabajadora, a los asistentes a las manifestaciones y condenen sus actos.

lunes, 2 de julio de 2012

De lo políticamente correcto

Si hay algo que me mata de la idiosincrasia de este país, es la doble moral y la dictadura de lo "políticamente correcto" que impera en la sociedad española.

Esta dictadura coarta nuestra libertad de expresión y pensamiento. Nos pliega (o mas bien lo intenta) al pensamiento único. Nos censura nuestra verdadera esencia.

España no es un país libre. No es democrático.

Yo quisiera vivir en una España plural, en la que si critico las ideas nacionalistas, no fuera tachado de fascista mientras ellos imponen "democráticamente" sus ideales. En una España en la que, si exhibo los símbolos nacionales que deberían unir a la patria, no fuese considerado como un gesto ni peyorativo, ni de disensión, ni de odio.

Yo quisiera una España en la que unos pocos buitres amargados atrincherados tras un teclado en sus sofás, no me dieran lecciones de moral y ética mientras pretenden hacerme culpable de todos los males que asolan al país por el mero hecho de participar en las celebraciones de un acontecimiento histórico deportivo. No conseguiréis, necios demagogos, que me sienta culpable de que el bosque arda ni de que la prima de riesgo suba por cantar y celebrar los goles de la selección nacional española.

No lo conseguiréis, malditos progres burgueses.

No quiero vivir en una España en la que la ideologización de la vida cotidiana llegue al extremo de no poder criticar un trabajo mal hecho, solo en función del sexo y el uso de la sexualidad que hacen algunos "profesionales" del periodismo. No quiero que se me llame machista por declarar mi opinión sobre la profesionalidad de ninguna mujer. Ni quiero que se me llame homófobo cuando afirmo que los derechos del colectivo homosexual, están mal defendidos por ellos mismos.

No quiero vivir en una España en la que no soy libre de defender los derechos de los españoles por delante de los extranjeros. Ni en una España en la que ser un inmigrante ilegal sea un valor añadido para su bienestar, a costa del malestar silencioso de muchos acobardados que, al dictado de lo "políticamente correcto", no protestan ni alzan su voz, para defender los derechos de los que sí hemos luchado durante años por la grandeza de este país. Ni los derechos de sus generaciones venideras.

Quiero una sociedad en la que nuestra selección nacional de cualquier deporte no sea "la roja", sino España. 

Quiero una España en la que las banderas autonómicas puedan ser exhibidas como símbolo de concordia y no de enfrentamiento. Que todos podamos defender y amar nuestra esencia local como nexo de unión de un proyecto común. No quiero que los políticos nacionalistas gobiernen sólo para sus votantes. Ni que censuren y silencien, por la fuerza, el sentimiento español de muchos que no les han votado, mientras se autodenominan demócratas.

Quiero una España en la que dictadura de lo "políticamente correcto" no coarte mi libertad religiosa ni moral. Un país en el que se respeten las creencias de todos, sean cuales sean. Una nación en la que aconfesional y laico no signifique anticatólico; ni en la que ser musulmán sea un plus ni un salvoconducto hacia la inmunidad.

No quiero que adoctrinen a nuestras generaciones futuras en el dogma de lo políticamente correcto. Ni que les nieguen su derecho a conocer la historia de España ocultándoles de manera sibilina la historia de nuestras gentes, nuestras raíces y de nuestras costumbres. Ni quiero que se les coarte su derecho a aprender la lengua y la leyenda nacional que une a todos los españoles.

No quiero que sólo cuente el que rema a favor de la corriente de opinión generalizada. Quiero ser libre de ejercer mi derecho a la crítica y de que, por ello, no se me aparte de la sociedad "políticamente correcta" como a un apestado. 

No quiero que silencien mis ideas.

jueves, 19 de abril de 2012

San Canuto de Rasquera


Desde hace unos años se celebra en ambientes universitarios el llamado “San Canuto”, un acto a favor de la legalización del consumo de la marihuana y el hachís. Es un evento con tono cachondo que provoca esa revolución hormonal que sufren los estudiantes en una etapa de post-adolescencia y rebeldía hacia la sociedad, que felizmente atravesamos la mayoría y que no causa mayor mal que el paso al anecdotario particular. A ello se suma la lectura de literatura política y filosófica de más o menos dudosa valía, y que se soluciona tras el aterrizaje en la vida real, con una caída más o menos dura.
He de confesar que es la primera noticia que tengo de esa pequeña localidad llamada Rasquera, que según he podido leer se trata de un pequeño ayuntamiento de menos de mil habitantes (sí, de esos que están llamados a la extinción), en las que sus gentes se dedican al cultivo de la oliva, el almendro, y la cría de una variedad de cabra oriunda de la zona. Pero eso parece ser que fue hasta ahora, pues su alcalde quiere sustituir el motor económico de la zona por un nuevo cultivo: la marihuana, clasificada botánicamente como Cannabis Sativa L.  Y según explica, en un curioso manifiesto, su fin es paliar la crisis económica de su pueblo y la deuda que arrastra el Consistorio que asciende, nada más y nada menos, que a cifras cercanas al millón de euros. Para ello busca el respaldo popular, que ha obtenido por un apretado margen, de más de la mitad de los votantes en un referéndum al más puro estilo jacobino.
La empresa Mariana
La idea, explican, consiste en crear una asociación de consumidores de cannabis, se supone que con la anuencia del pleno, y gestionar un terreno público de más de 7 hectáreas para los cultivos. Con ello emplearían a algo más de 40 parados de la zona, y abastecería a los socios consumidores de marihuana y del resto de asociaciones cannábicas de Cataluña y parte del extranjero. Este plan no es algo que haya surgido de la nada, o por iluminación de su portavoz, pues según aseguran en la zona son tradicionales estos cultivos y su consumo.
Sí sé que en Tarragona existe una comunidad musulmana bastante amplia, y que parte de ella pueda estar asentada en esa comarca. Desconozco si alguna relación une a este pintoresco personaje con el magnate de la producción de hachís, nuestro querido vecino Mohamed VI, o si directamente él o los votos positivos corresponden a lo que llamamos porretas, porreros o como se quiera, que han consumido en exceso la producción de la comarca y se encuentran bajo los efectos alucinógenos de su principio activo, el llamado THC. La Generalidad de Cataluña amenaza con su brazo ejecutor y político, los Mossos d’Esquadra, advirtiendo que se atengan a las consecuencias, al tiempo que ponen en movimiento todo un ejército de administrativos, letrados y recursos en los tribunales.
La legalidad
Definitivamente no sé si en nuestro país hemos perdido la cabeza, si el que está loco soy yo o ambas cosas, como parte que soy de la sociedad que me ha tocado vivir. Mientras la cumbre de países americanos descartó hace unos días la legalización de las drogas, en Holanda se ha frenado el turismo cannábico visto que su experimento ha resultado ser una lacra para el país, y que las Autoridades médicas tanto nacionales como internacionales han descartado el uso terapéutico de la marihuana como tal, no de sus principios activos, estaríamos ante una nueva tontería para la lista del suma y sigue.
En España se ha comercializado el pasado año un medicamento que contiene los principios activos de la planta y que parece ser que son eficaces contra las náuseas y otros efectos secundarios de la radio y quimioterapia en procesos de cáncer. Sí, ya sé que algún médico-chamán recomienda fumar marihuana durante estos tratamientos, que los discapacitados severos aseguran que les tranquiliza y, en fin, un montón de teorías disparatadas al respecto. Lo único real es que ningún profesional que se precie extenderá una receta para fumar “maría”. Los avances tecnológicos no descartan los cultivos, pero sí adecúan los principios activos de la botánica a medicamentos que superan las pruebas determinadas a nivel internacional.
En otras zonas de España, incluyendo Cataluña, cuyos habitantes había tenido siempre por cabales, se cultiva adormidera (origen del opio), con destino a la industria farmacéutica, y no por ello las entidades públicas producen heroína para surtir a los consumidores. Pues no olvidemos que supuestamente deben velar por la salud de la ciudadanía.
El consumo
Como adicto que soy a los psicotrópicos (bajo control médico), consumidor habitual de tabaco y xantinas; y esporádico de alcohol, no me asusto porque alguien se fume un canuto. Lo que tengo claro es que mi consumo no afecta a mi actividad habitual o su carencia, a excepción del tabaco y ciertos medicamentos, me producen episodios de abstinencia graves. O me inducen a una filosofía de vida, modo de vestir, respuesta ante los problemas o perfil conductual determinado, aunque estoy de acuerdo en que cada uno puede hacer con su cuerpo lo que le dé la real gana. Siempre que no invada el círculo de los demás o cree problemas de convivencia.
Y otra cosa más seria es que desde la Administración se fomente un hecho descrito como delito en nuestras leyes (y en las internacionales), pues no estamos hablando de un cultivo para autoconsumo, caso que se recoge en algún Estado de USA y otros países. Las autoridades sanitarias mantienen una batalla contra drogas legales como el tabaco y el alcohol, por lo que esto prefiero tomármelo como una tontería más a las que nos tienen acostumbrados nuestros políticos. Si algo ha conseguido este hombre es la publicidad nacional e internacional. Por esto me queda felicitarle gratamente, y decirle que no le quepa duda que visitaré su localidad con ocasión de algún viaje en cuanto tenga oportunidad. Lo siguiente será un concurso público para establecer el diseño, forma y cantidad del envase para la “maría” con denominación de origen Rasquera.

ERG

ERG es experto en tráfico de estupefaccientes y redactor de nuestro blog amigo http://cantomantenafarinha.blogspot.com.es/

jueves, 12 de abril de 2012

Ayudemos a Paula



Esta es Paula. Una niña de sólo 20 meses que sufre una extrañísima enfermedad llamada Agenesia Sacra.

Paula nació sin sacro y sin dos vertebras y no se puede poner en pie. Aunque esta enfermedad no tiene tratamiento en España, sí lo tiene en Alemania mediante una operación quirurgica que le dará una mejor calidad de vida.

Sus padres y amigos, están preparando una subasta benéfica para poder costear los 250.000 € de la operación. A fecha de hoy, sólo 40.000€ separan a Paula de una vida mejor.

Muchas personas conocidas ya han donado objetos - entre ellos, mucha gente del mundo del deporte, como Gustavo López, Ezequiel Mosquera, Oscar Pereiro o Fernando Torres- y se han hecho varias acciones solidarias populares para ayudarla.

Desde aquí, os hago un llamamiento para, en primer lugar, aporteis (si podeis) vuestro granito de arena en esta causa y, después, si teneis contacto con algún deportista conocido o algún famoso que pueda donar un objeto para esta subasta, os pongais en contacto con él para hacerle llegar esta bella causa solidaria y que ponga también su granito de arena.

Toda la información sobre Paula, los datos de contacto y el número de cuenta, los teneis disponibles en la página de facebook abierta para esta causa. Por favor, dadle difusión a esta historia.

Muchas gracias en nombre de Paula por adelantado a todos.

Del ficticio Estado del Bienestar

Estamos al borde de la intervención... El sistema autonómico se tambalea... El estado del bienestar se desmorona...
Hoy, nos quejamos de la ruina y el descontrol, pero... ¿Realmente tenemos lo que nos merecemos?





España ha sido siempre un país de contrastes. Somos un destino turístico privilegiado por nuestro carácter, siempre festivo y dispuesto a la broma y la juerga hasta el punto de la irrealidad.

Queremos ser modernos, estar morenos, vivir como reyes y ser europeos... Vivir como esos que nos visitan y a los que agasajamos con nuestras paellas, nuestro sol y nuestros rebujitos a módicos precios.

Incluso, nos hemos creado una realidad paralela en la que hemos asumido que todo, en esta vida, es gratis. Y que tenemos derecho al sustento sólo por el hecho de haber nacido en España.

Hemos asumido (muchos) que el dinero público no es de nadie cuando, en realidad, es de todos. Creíamos que el pecunio nunca se terminaba, que los Estados no quebraban, y usamos los años de privaciones de nuestros padres y abuelos como excusa para justificar nuestros excesos.

Todos queremos una casa propia, a toda costa. Nuestros papás y mamás nos convencieron, en su bendita ignorancia (a saber qué vivieron ellos para tener esa mentalidad), de que lo primero en la vida era comprar una casa. Una vivienda. Un pedazo de tierra en el aire. Que a nosotros no nos falte lo que ellos no tuvieron cuando eran jóvenes.

Una herencia que dejar a nuestros hijos cuando, ya jubilados, terminemos de pagarla y muramos aburridos de privarnos de un plato de lentejas por cada gramo de cemento pegado a nuestras paredes.

A toda costa.

Caímos en la trampa de nuestro propio egocentrismo. Nos juntábamos en los bares a presumir de lo que YO había pagado por mi casa. De lo que YO había gastado en la reforma. De cuánto había pagado YO por los muebles de la cocina. Y de lo poco que YO había tardado en mi nuevo coche entre Madrid y La Coruña. Y, cuanto más caro, más hinchados de presunción. Nadie nos empujó a ello. Sólo nosotros fuimos responsables de pagar lo que nos pedían por cosas que no costaban lo que valían y desterramos del diccionario la palabra AUSTERIDAD.

Los prestamistas legales, nos convencieron de que, por dinero, no iba a ser. Que pidiésemos, que ellos nos daban. "Tranquilos", nos decían "El dinero es barato. Pedid por esa boquita: ¿En cuánto quieres que te tase el nuevo piso?".

Nos pusieron en bandeja el medio para alimentar nuestra arrogancia y nuestra fanfarronaría. Fuimos presas fáciles para los depredadores pero, lejos de intentar defendernos o intentar huir de ellos como hacen los cervatillos, nos dejamos devorar mientras disfrutábamos de nuestro propio festín y nos autofagocitábamos.

Y nos tasaban nuestros montones de ladrillos en cantidades obscenas para que fuesen ellos los que soportasen el coste de nuestros excesos: La reforma, los muebles, el coche nuevo, el alcohol del botellón en el que presumir de BMW, las 16 tarjetas de crédito...

Nos reíamos y pensábamos "¡Qué pringaos! Nos dan todo lo que queremos y más", mientras le llevábamos nuestra ropa a lavar a mamá cuando íbamos a recoger el tupper de albóndigas con tomate.

Nos sentíamos Amancios Ortegas en escala 1:100.000.000. Poderosos en nuestros coches nuevos de gran cilindrada a pagar en 40 años, instalados en el salón climatizado de nuestra vanidad y seguíamos sustituyendo la realidad, por un delirio de lo que queríamos pero no podíamos ser.

Nuestros padres, cuando nos veían con el agua al cuello, nos ayudaban pero no entendían porqué no llegábamos a fin de mes. Ellos, que tantas privaciones pasaron durante el franquismo para hacer frente a 300 letras de 300 pesetas para pagar su hogar, no acertaban a comprender.

En el franquismo, todo era peor... O no.

Se ganaba menos que ahora y los pisos, realmente, eran un sacrificio. Pero no había intereses. Ni se gastaban el 70% de lo que ganaban en pagar el montón de ladrillos apilados que les sirvieron de cobijo para el frío y la lluvia durante toda su vida y que habían conseguido pagar en 15 años en vez de en 25. Podían meter en el cerdito de porcelana lo que nosotros "invertíamos" en intereses bancarios.

La democracia, nos trajo hipotecas a 50 años. Hipotecas con intereses que debemos pagar antes que la vivienda y que consignaba nuestra vida y nuestras almas en una cuenta corriente para el resto de nuestros días.

Aprendimos a especular. A ejercer la libre compraventa para que, un pringao mayor que nosotros, viniese y se hiciese cargo del coste de nuestra nueva vivienda, más cara, más grande y más petulante, con la que poder callar la bocaza de nuestro amigo que nos había sacudido la suya en la anterior sesión de cañas y mus.

Cuando todo se terminó y nos dimos cuenta de que lo que teníamos no valía lo que costaba, nos dimos de bruces con la realidad.

Incluso, algunos hipotecamos, no solo a nuestros padres, sino a nuestros hijos y hasta nuestros nietos. Hipotecamos no solo nuestras casa, sino nuestras vidas y las suyas.

Y el futuro del Estado.

Nuestros políticos, en su afán de consentir nuestros deseos de un estado de bienestar ficticio en el que todo era gratuito y el dinero no era de nadie, cayeron en nuestras presiones para que la fiesta no decayera.

El dinero subió de precio, los prestamistas cerraron el grifo y estrangularon la economía para poder subsistir.

Cuando quisimos reaccionar, era demasiado tarde. No pudimos vender lo que teníamos en el valor endeudado porque ya no valía lo que costaba. En realidad, siempre hemos pagado más de los que costaban. Siempre vivimos por encima de nuestras posibilidades, como nuevos ricos. Y, a eso, le llamamos estado del bienestar.

Le echamos la culpa al otro: al político, a los mercados, a los bancos, a los constructores...

¿Y nuestra responsabilidad? ¿Dónde queda nuestra responsabilidad?

Hoy, mal que nos pese, debemos pagar nuestro propio peaje por nuestros propios desmanes, nuestra vanidad y nuestra bisoñez. Y asumir la responsabilidad de los actos propios que nos han llevado hasta aquí. ¿Nos toca pagar nuestra parte de la crisis? Por supuesto... ¿Quién sino?

Y debemos aprender, de una vez por todas y para siempre, qué es realmente el estado de bienestar.

¿Y todavía debatimos sobre ideologías?

martes, 10 de abril de 2012

¡Gobierne, Sr. Rajoy!

Todo parece empeorar y nuestras esperanzas en Rajoy se disuelven como un azucarillo en un café caliente.

Mariano Rajoy está acabando con las esperanzas que muchos depositamos en él. Y, con ello, no quiero decir que esté arrepentido de otorgarle mi voto al Partido Popular, entre otras cosas, porque es objetivamente claro que la alternativa es mucho peor. Sin embargo, me tengo que declarar un poco defraudado por la falta de aprovechamiento de la mayoría absoluta que está haciendo el sr. Rajoy, D. Mariano.

Si tiene la confianza de la mayoría, debería gobernar y no intentar gobernar buscando la manera de contentar a todos, y menos aún, intentando contentar a los que, claramente, son enemigos del Estado.

Tiene la mayoría suficiente como para dar un puñetazo en la mesa y terminar con los privilegios de aquellos que no quieren el bien de la Patria.

¿Por qué no lo hace?

En los países civilizados que nos rodean, es impensable que ningún partido nacional pueda hacer ningún pacto de gobierno con las ideologías nacionalistas y separatistas. Ni en política nacional ni en política local.

¿Por qué insiste Rajoy en contentar a los partidos nacionalistas?

Es imprescindible que nuestro actual presidente coja, por fin, el toro por los cuernos y se ponga a legislar, dejándose de medidas presuntamente reformistas que no son, de ningún modo, la solución a nuestros problemas y se quedan a medio camino.

Necesitamos una gran Reforma del Estado y la reforma laboral, a mi entender, es la única medida que se podría acercar a un nuevo modelo de estabilidad nacional. Las demás medidas tomadas hasta el día de hoy, se asemejan más a los parches que tanto criticaban hasta hace cuatro días, que a auténticas mediadas correctoras que nos alejen, no de esta crisis, sino de quedar expuestos ante una nueva.

Dejarse de complejos arcaicos, sería lo primero el Partido Popular debería de sacudirse. Dejarse de miedos a que esta u otra medida sea "Facha" o, incluso, impopular es el primer paso para que este país salga adelante.

Los que hemos votado Partido Popular, esperamos mucho más de él. Más profundidad, más reformas... Sr. Rajoy, no tenga miedo...

¡¡Adelante!!

¡¡GOBIERNE!!

Reforma del Estado

Las reformas que el Gobierno de Mariano Rajoy está aplicando al país, se antojan insuficientes

La medida la dan los mercados, mal que le pese al PSOE. Y los mercados dicen, a través de la subida de la prima de riesgo, que España es, hoy, un país insuficientemente solvente como para tener la confianza tan necesaria para salir de la crisis.

Se han tomado buenas medidas, como el pago a proveedores públicos, la reforma laboral... Que pueden ser beneficiosos de cara a un futuro a medio y largo plazo.

Sin embargo, sin una verdadera reforma del Estado profunda y sin cortapisas, es imposible sembrar los necesario para afianzar, no solo el presente sino el futuro del país. Esa reforma pasa, irremediablemente, por una serie de medidas que, a pesar de lo mal que le puedan caer a ciertos sectores de la sociedad por impopulares o ideológicamente inasumibles, saquen a este país de un inmovilismo que está coartando su crecimiento desde la propia transición:

1.- Liberalización del mercado laboral. Contrato único con indemnización progresiva.

2.- Reforma y endurecimiento de las leyes contra el fraude y el delito fiscal: Guerra a la economía sumergida.

3.- Reforma de la ley electoral. Incluyendo que un partido sólo se podrá presentar a Elecciones Generales si lo hace en el 100% de las circunscripciones.

4.- Ley de enjuiciamiento penal ante el derroche del dinero público. Responsabilidad ante la mala praxis en la gestión de los recursos públicos.

5.- Responsabilidad civil y penal de los corruptos con todas sus posesiones y las de sus testaferros. Embargo preventivo inmediato de todos sus bienes a la espera de juicio.

6.- Disolución del Senado, órgano inútil e incompetente.

7.- Eliminación de las Diputaciones Provinciales. Mancomunización de servicios entre pequeños ayuntamientos.

8.- Recuperación de las competencias de Sanidad, Hacienda y Educación al Estado.

9.- Reforma del Estado de las Autonomías y la sangría económica que conlleva.

10.- Eliminación de todos los cargos públicos duplicados.

11.- Eliminación de las subvenciones a sindicatos, partidos políticos y organizaciones empresariales.

12.- Regulación (Ley) del derecho a huelga. Responsabilidad civil y penal de los responsables de desperfectos y de las entidades convocantes.

13.- Eliminación de la figura del liberado sindical.

14.- Reclamación efectiva de las deudas contraídas por los clubes deportivos con Hacienda y la Seguridad Social.

15.- Límite a los emolumentos salariales a los cargos públicos locales, autonómicos y nacionales. Tabla salarial común para todos no revisable al alza en 10 años.

16.- Privatización o cierre de todas las empresas públicas deficitarias.

17.- Tipificación como delito de alta traición a las conversaciones y negociaciones con terroristas.

18.- Prohibición expresa por ley de que un imputado por cualquier delito vaya en las listas electorales.

19.- Implantación del cheque escolar

Democracia y comunismo

Hoy en día, se utiliza la palabra democracia con demasiada ligereza. En este artículo, expondré el sentido de la democracia que, desde sus comienzos, ha tenido el comunismo y su supuesta versión light, el socialismo.

Ya desde Engels y Marx, la utopía de un estado comunista ha sido discutido y discutible.

Pero no en términos políticos, sino en términos humanos. La soberbia y los deseos de poder son inherentes al ser humano. Son sentimientos que nos cautivan y, por muy idealistas que seamos, siempre han estado ahí. De hecho, es ese instinto asesino y de poder lo que nos ha hecho la especie dominante del planeta.

Son sentimientos que forman parte de nuestro instinto animal, por muy racionales que queramos ser. Y es un instinto que, en casi todos los reinos animales, se da en mayor o menor medida: La prevalencia del macho Alfa.

El gran candidato a macho alfa de la Rusia de 1917 era Vladimir Ilich Ulianov, Lenin.

Lo que ningún comunista de pro te va a contar nunca es que Lenin fue un gran oportunista.

Al comienzo de la revolución de Febrero 1917, Lenin era un exiliado que vivía en Zurich y discutía, tras una taza de café, de economía y política alemana.

Realmente, no se puede negar esa etapa de Lenin como revolucionario teórico pero, en ningún caso, inició, ideó o instigó la Revolución rusa.

Cuando Lenin llega a Rusia, la revolución ya está en marcha, liderada y planificada por León Trotsky.

León Trotsky
Trotsky era un gran estratega. Un organizador. Pero no era, ni mucho menos, ese tipo de político con carisma al que las masas siguen ciegamente.

Fue Trotsky el que planifica y ejecuta la emblemática toma del Palacio de Invierno en San Petersburgo, pobremente protegido por un puñado de soldados. De hecho, años después, Trotsky, ya exiliado en México, llegó a afirmar que un ejército mínimamente organizado y armado, hubiese aplastado la revolución con facilidad, por la propia fragilidad de ésta.

Cuando Lenin llega a Rusia en abril de 1917, gracias a la magnificencia del Gobierno Alemán que le permite cruzar su territorio en un vagón sellado, con la intención de desestabilizar al gobierno zarista, se encuentra al oso, sino muerto, sí moribundo gracias a Trotsky y se hace la foto son su cabeza.

Palacio de invierno de San Petersburgo

De esta manera, Lenin se pone al mando de un país de 140 millones de habitantes, de los cuales apenas el 20% sabe leer y sólo el 2,5% trabaja en el casi inexistente tejido industrial.

Es decir, se pone al frente de una nación eminentemente agraria (85% de la población) que nunca o casi nunca han oído hablar de él y, aún menos, del comunismo o del socialismo, en nombre del proletariado que significaba el 2,5% de la ciudadanía.

Lenin
Y lo hace por el poder de las armas: con un golpe de estado que, ni siquiera, ha perpetrado.

Para poder comprar la voluntad de esa sociedad agraria, falta a uno de los grandes dogmas del marxismo y, lejos de nacionalizar las tierras otrora en manos de los grandes terratenientes, la reparte entre los campesinos, fomentando la propiedad privada.

Evidentemente, es mas fácil entregar las tierras y no nacionalizarlas y tener que explicar y convencer a los campesinos de que dejar de trabajar para los terratenientes y que pasar trabajar para el Estado era lo mejor que les podía pasar en la vida. Difícil papeleta esta última.

Por supuesto, tras esta decisión, Lenin es recibido como un héroe por los campesinos, a los que utiliza sin piedad como excusa de su ideal revolucionario, eso sí, a costa de los dogmas marxistas.

El 25 de noviembre de 1917, Lenin, para legitimar su gobierno tomado por la fuerza, convoca las primeras elecciones libres en Rusia, con voto secreto y con sufragio universal (algo inédito hasta entonces). Contra sus deseos y pronósticos, el partido bolchevique saca sólo el 25% de los votos, convirtiéndose en la segunda fuerza más votada de Rusia. 

En diciembre de 1917, Lenin, viendo amenazado su poder, crea la Cheka - la policía secreta del Estado, con poder ejecutivo - y ordena el asesinato de más de 6000 opositores de la izquierda social-revolucionaria (con mucho más calado entre los campesinos puesto que muchos de sus líderes eran de ese origen), que había sido el partido ganador de las elecciones de Noviembre con el 70% de los votos.


Soviet de Petrogrado 1917
Durante la primera sesión del nuevo parlamento ruso (al día siguiente de la sesión constitutiva) en Enero de 1918, la moción de entrega del poder a los soviets del partido bolchevique es denegada con los votos del partido social-revolucionario, mayoritario en el parlamento. En ese momento, Lenin abandona el Parlamento con sus diputados, ordena el cierre de las puertas y la detención de los diputados del Partido Social-revolucionario, que fueron condenados, en su mayoría, a muerte o al exilio en Siberia.


León Trotsky, que en aquel momento ya era jefe del ejército rojo, moviliza a sus tropas, da un nuevo golpe de Estado contra las instituciones controladas democráticamente por el Partido Social-revolucionario, cuyas alas más izquierdistas se unieron (visto todo perdido) al Partido bolchevique.

El grupo Social-revolucionario más moderado; apoyado por las potencias extranjeras y la burguesía prerrevolucionaria zarista; crea un ejército (el llamado Ejército Blanco) con el que oponerse al golpe de estado de Trotsky, aunque ya es demasiado tarde.

Comienza la guerra civil rusa que, sólo en hambrunas, tuvo un saldo de más de 5 millones de muertos entre los campesinos a los que el ejército rojo requisó todas sus cosechas, incluidas las simientes de futuras plantaciones.

La democracia duró en Rusia, apenas, 24 horas a las que siguieron más de 60 años de terror, dictadura y pobreza leninista y stalinista.

viernes, 30 de marzo de 2012

El campeonato de los tontos útiles

Tontos útiles, los hay en todos lados.

Pero es que en la izquierda, con ese halo - tufillo de intelectuales poseedores de toda verdad universal, los tontos útiles, encima, son ridículos y, en la mayoría de los casos (véase el anuncio de Loewe) una banda de horteras.

Por poner dos ejemplos, ahí tenemos al progre de camiseta mugrienta Willy Toledo que, no contento con cerrar los bares de Madrid todas las noches, el último lo cerró a golpe de extintor, con el agravante de xenofobia, pues el propietario es peruano.

Cabe resaltar que este imbécil subvencionado va de intelectualoide influyente porque ha salido en un par de peliculitas de esa progres  pagadas con nuestros impuestos, incluyendo los que, seguramente, paga religiosamente el propietario del bar agredido.

Típico especimen de comunista acomodado, este indigente mental apoya vehementemente al terrorismo etarra. Lástima que, aprovechando que ahora está detenido por vándalo, no le procesen también por enaltecimiento del terrorismo.

Espero que este nuevo gobierno, deje de apoyar económicamente a proetarras castristas de esta calaña. Ni una subvención más para los vagos zejeros perroflautas.

El otro premio "tonto útil del año", es para el inefable Ricardo Martín (en dura pelea con la maléfica comisaria política María Antonia Iglesias I "la sectaria").

Este pseudoperiodista, asesino de la verdad, lejos de esconderse tras una farola para que no se le vea mucho tras su defensa acérrima del zapaterismo más vergonzoso, últimamente carga contra el Gobierno de Mariano Rajoy, haciéndole culpable de todos los males que azotan a España.

Aún así, espero con impaciencia sus apariciones televisivas porque, por lo menos, me hacen reír, de ridículas que son.

Y no solo a mí. Sólo hay que verle en sus colaboraciones para ver que, cada vez que abre la boca, las carcajadas que se producen entre el resto de los contertulios, son solo superables por el increíble humor de Los Clones.

A parte de manipulador, es mal educado, pues nunca habla mirando a la cara de la gente a la que se dirige, ni deja hablar a ningún compañero de mesa cuando sus tesis, una por una, son rebatidas con argumentos contundentes. Eso sí, hablando él con la "sabiduría infinita del dragón" aseverando mentiras con tal contundencia que las da por hechas, ciertas y contrastadas

Su última preocupación, no es el resultado de la huelga, ni los disturbios de Barcelona... ¡Es el coste que el despliegue policial de la Huelga General le ha supuesto al Estado!

Sólo un memo de  pobre intelecto puede ponerle precio a la seguridad de los ciudadanos.

Sr. Martín: El coste de que esto sea evitable: http://www.8tv.cat/8aldia/videos/brutal-agressio-dun-encaputxat-a-un-treballador-de-lestacio-de-sants/ (por desgracia este pobre hombre no pudo ser protegido), no tiene precio. Porque tenga usted en cuenta, que la cara que se interpone en la trayectoria de ese amable encapuchado, podría ser la de usted, su padre , madre, hijo o cualquier ser querido por usted. Entonces, sí, seguro que echaría de menos a la policía, ¿verdad?

Captura de imagen del vídeo referenciado en el texto:
Momento en el que el trabajador agrede con la cara en el puño
 al pobre piquete indefenso
Ni siquiera el precio de darle libertad a los piquetes para que campen a sus anchas y produzcan destrozos por valor de muchos más miles de euros que el coste del despliegue policial o de que, incluso, alguno de esos descerebrados terroristas callejeros a los que usted disculpa y protege, pueda, incluso, llegar a matar a alguien, vale tanto como la seguridad de tener a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en la calle como garantes de la libertad.

Pero claro, como aquí nos la cogemos con papel de fumar, pues pasa lo que pasa, que a los pijoprogres como usted, la palabra facha le sale como un eructo infecto por la boca ante cualquier situación que su calenturiento y sectario cerebro procese como anticomunista que, por lo que se ve, es prácticamente todo.

De verdad que no le tengo odio. Mas bien lástima. Lo suyo, por grave, tiene que ser una patología importante.

Seguro.

No se puede ser tan mentiroso (y creérselo), sectario y pelota sin algún tipo de desorden intelectual.

El fósil del sindicatosaurio

Terminada la convocatoria de huelga, hay que hacer balance. Todo indica que ha sido el mayor fracaso del sindicalismo español.




El sindicalismo español, ha muerto.

Al menos el sindicalismo tal y como lo conocemos ahora.

Bajo la influencia del rencor acérrimo a un franquismo que tan solo la izquierda sigue avivando como medio de subsistencia, los sindicatos de clase (UGT y CCOO, para que no queden dudas), han terminado por disolverse en su espíritu victimista.

Desde la muerte del general Franco, los sindicatos siempre se han visto descolocados. Realmente, ya no tienen un enemigo al que enfrentarse y la globalización de las ideologías han hecho que la afirmación de que todo obrero debe de ser de izquierdas se ha tornado, como mínimo, poco riguroso y discutible.

El sindicalismo español, desde la implantación del sistema democrático, nunca ha sido un movimiento por y para los trabajadores. Durante estos últimos 37 años (en mayor medida desde hace 3 - 4), se han convertido en el brazo ejecutor de las políticas de los partidos de izquierda.

Y se nota.

Los sindicatos hacen, o pretenden hacer, política a costa de los derechos de los trabajadores. Su manera de hacer, con su inmovilismo, se ha convertido en una máquina de generar paro y pobreza. Es normal. Cuantos más afiliados "víctimas del sistema" haya, más poderosos son ellos. Todos conocemos representantes sindicales que se han vendido al "empresario represor" en beneficio de sus intereses, tanto individuales como sindicales ¿Qué no serán capaces de hacer sus líderes?

Si es que no se puede estar pidiendo pan con el estómago lleno de caviar. Pero ellos, los líderes sindicales, no lo entienden y, aprovechando sus soflamas incendiarias, nos intentan tomar por tontos en su "lucha de clases" y su "lucha ante el capital" cuando son los primeros que han sucumbido al vil metal.
Evolución de las subvenciones a los sindicatos antes y durante la época Zapatero

Y, aunque nos sigan tomando por gilipollas, los ciudadanos nos damos cuenta y, por mucho que nos intenten convencer con panfletos y slogans de los años 30, los hemos visto a diario de la mano (y la chequera) de los ineptos que nos han llevado a la situación actual sin hacer nada por los más de 3000 trabajadores que se quedaban sin trabajo a diario durante los últimos tres años. Esos mismos ineptos que, al modo de un pirómano que tras incendiar un monte quiere apagar el fuego y acusa al bombero, hoy echan balones fuera, llaman a la movilización e intentan ganar por, el método que sea (todo vale: violencia callejera, mitines a menores...) lo que legítimamente han perdido en las urnas.

Hoy, los sindicalistas de clase (alta) exigen una negociación con el Gobierno para... ¿Para que?

Extrañamente, se sienten legitimados, no se sabe muy bien en base a qué, para negociar acuerdos legislativos.

Pues va a ser que no, señores sindicalistas.

El poder legislativo y ejecutivo corresponde al Congreso de los Diputados, exclusivamente.

Mal que les pese, ustedes ni cuentan ni existen. Ustedes, no son políticos. Y, si quieren serlo, afiliense a un partido y dejen de prostituir el espíritu de lo que debe de ser un buen sindicato: La defensa de los derechos de los trabajadores.

Con movilizaciones como las de ayer, tan solo buscan desestabilizar el sistema en beneficio de sus gurús intelectuales y sus partidos matriz. Lo que, en cualquier diccionario o manual de democracia, se denomina GOLPE DE ESTADO.

Golpe de Estado, perpetrado por los piquetes y las brigadas de ultraizquierda que, en cada convocatoria de huelga, intentan someter a sus "compañeros" por orden de los líderes sindicales con la coacción, el insulto y las agresiones físicas.

Pero es que la ciudadanía, ha madurado mucho más que los sindicatos. Éstos siguen anquilosados en  el 36 y, aquellos, ya viven en el siglo XXI.

Por eso, los trabajadores, les han (hemos) dado la espalda.

Porque sólo viven para ellos y no para los intereses generales de los trabajadores.

Porque han vendido las almas de los parados por un puñado de monedas.

Porque apoyaron, idearon y jalearon las (no) medidas de los que crearon el paro.

Porque ellos crearon el problema que hoy utilizan para justificar sus movilizaciones interesadas.

Y, sobre todo, porque, de tanto tomar por imbéciles a los ciudadanos, han terminado por darse cuenta cuánto los han utilizado en beneficio de sus vacaciones de lujo, sus Rolex y sus mariscadas.


"Un paso atrás, ni para coger impulso", dicen ellos.

Yo les digo, den un paso adelante, modernícense, trabajen por y para los trabajadores y dejen la política para los políticos...

O dejen un bonito fósil de sindicatosaurio.